sábado, 6 de noviembre de 2021

LOS PERJUDICIALES EFECTOS DE LOS MICROPLÁSTICOS

 Redactado y publicado por David Arbizu



El término microplástico se utiliza habitualmente para describir las partículas de plástico de un tamaño inferior a los 5 milímetros. Los residuos plásticos que genera el ser humano se van fragmentando y desmenuzando en partes cada vez más pequeñas al quedar expuestos a la luz solar, el viento, la lluvia y otros fenómenos ambientales. Debido a la baja densidad del plástico, el viento puede levantar fácilmente tales fragmentos y transportarlos por todo el planeta. De esta forma, aparte de todos los que llegan a los flujos de agua a partir de nuestras aguas residuales y de todos los vertidos y acumulaciones de basura, el aire los transporta haciéndolos llegar tanto a las pocas zonas naturales prístinas que quedan en el planeta como a todas las poblaciones humanas. La observación de microplásticos se remonta a la década de 1970, y las diversas y actuales investigaciones realizadas en los lugares más recónditos del planeta han encontrado restos de plásticos de diversos tamaños, y especialmente microplásticos, desde remotas zonas del Ártico y de la Antártida hasta las más profundas fosas marinas. Se podría afirmar que no hay zona del planeta donde no exista una huella de la contaminación plástica provocada por el ser humano. Según un estudio científico, el 83% de las muestras de agua de grifo de una docena de países están contaminadas con microplásticos, pero si se hiciera un verdadero estudio a nivel global, se descubriría que en casi todos los países del mundo se encontrarían microplásticos en el agua del grifo.



Algunos tipos de microplásticos, también llamados microesferas de plástico, se utilizan en la fabricación de muchos productos que consumimos habitualmente. Están presentes en multitud de productos de higiene como cremas exfoliantes, pastas dentífricas, jabones, detergentes, agentes limpiadores y protectores solares, y también en las fibras sintéticas de la ropa. Además, estos plásticos tienen la capacidad de atraer sustancias químicas y de liberarlas. Algo que se ha comprobado y puede ser muy perjudicial es que muchos envases de plástico alimentario desprenden gran cantidad de microplásticos en el agua caliente. Por ejemplo, se han detectado microplásticos en las bolsitas del té, y también desprenden microplásticos los hervidores y los biberones. Si los padres preparan la leche en polvo con agua caliente agitándola en una botella de plástico, el bebé puede llegar a ingerir enormes cantidades de partículas de microplásticos.

Un estudio realizado recientemente expone que hay casi 24 millones y medio de piezas de microplásticos en las aguas superficiales de los océanos, con un peso que podría llegar a las 578.000 toneladas, o el equivalente a aproximadamente 30.000 millones de botellas de agua de plástico de medio litro, y estas cifras irán aumentando. Al mismo tiempo, se van descubriendo otras fuentes de microplásticos, como las briznas arrancadas de los neumáticos de los vehículos por el asfalto y especialmente todas las microfibras sintéticas que se desprenden de la ropa. Está claro que estas partículas son arrastradas por el viento que circula entre el mar y la tierra, así que todos los seres vivos del planeta acabamos inhalando o ingiriendo plástico de cualquier fuente.

Los microplásticos influyen en el clima terrestre al circular por la atmósfera. Y al igual que otros aerosoles, tanto naturales como sintéticos, los microplásticos atmosféricos parecen tener un efecto general moderado de enfriamiento, ya que pueden reflejar la luz solar. La investigación de sus efectos no es fácil porque están compuestos de varios materiales y presentan una amplia variedad de tamaños y formas. También se ha comprobado que, a medida que los microplásticos se acumulan en la superficie terrestre, en los suelos y subsuelos, modifican sus propiedades, lo que puede influir en el escurrimiento del agua, la erosión y la pérdida de compacidad del terreno, favoreciendo fisuras, desprendimientos, contaminación y falta de absorción de humedad y lluvias. En las capas superficiales de los mares y océanos también pueden dificultar un correcto reflejo de los rayos solares y contaminar las aguas con sus componentes químicos, tintes y materiales que en muchos casos son derivados del petróleo o fabricados con restos de residuos prensados que son muy tóxicos y que en cantidades mayores serían mortales.

Al igual que se han encontrado por todo el planeta, también se han encontrado en el cuerpo de la mayoría de seres vivos estudiados. Si hablamos del ser humano, muchos alimentos que ingerimos contienen microplásticos. Se han detectado en la sal de mesa, en pescados y mariscos y también en vegetales. Según Albert Koelmans, ambientólogo de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), podríamos ingerir entre pocas docenas y más de 100.000 pedacitos de ellos cada día, y durante un año una persona podría llegar a ingerir la masa equivalente a una tarjeta de crédito.

También ingerimos microplásticos al beber bebidas y al respirar. Existe una gran preocupación por la ingestión desde el aire, y en este caso se habla de nanoplásticos, que son microplásticos de tamaño microscópico que llegan a los pulmones y pueden penetrar en las células y los tejidos del cuerpo alterando su actividad, creando rechazo e irritación y pudiendo provocar enfermedades no tan solo por esa invasión sino por la emisión de toda la toxicidad que conllevan, ya que los fabricantes de plástico incorporan plastificantes, estabilizantes, pigmentos y sustancias peligrosas que, entre otros efectos, interfieren el sistema endocrino y crean trastornos hormonales. Se considera que si son lo bastante pequeños para penetrar en las células y los tejidos, podría suceder lo mismo que cuando se inhalan finísimas fibras de amianto, que inflaman el tejido pulmonar y acaban provocando cáncer. También se han detectado microplásticos en placentas, así que incluso los fetos pueden verse afectados por ellos.

La mayoría de los estudios de sus efectos sobre animales se han centrado en la fauna marina. Sabemos que en muchas ocasiones se han encontrado enormes cantidades de plástico en los estómagos de ballenas y cetáceos varados en las costas, y esto se debe a plásticos de gran tamaño, pero relacionado con la ingestión de microplásticos se ha observado un menor crecimiento de los individuos, menor capacidad reproductiva e incluso que algunas especies vivían menos, porque los animales también se ven afectados por toda la toxicidad de los microplásticos. En el caso de animales de menor tamaño, se ha comprobado que no consumen el alimento nutritivo suficiente para vivir si han ingerido muchos microplásticos que hayan acabado adheridos a sus estómagos o intestinos.


La imagen superior corresponde a una cría de tortuga capturada en Hawái, y en la imagen pueden verse todos los microplásticos que ya tenía en su estómago. La imagen inferior muestra una clasificación de micro y nanoplásticos realizada en un laboratorio. Otro estudio ha demostrado cómo incluso el zooplancton crece y se reproduce mucho menos cuando hay microplásticos, que también llega a ingerir. Esto también se ha demostrado en pruebas realizadas con ratones, donde se observó inflamación del hígado y del intestino delgado, disminución de espermatozoides y nacimiento de crías más pequeñas y débiles.

También se han detectado microplásticos en especies vegetales, que pueden capturarlos del suelo al crecer, tanto desde sus raíces como sus tallos y troncos. En este caso, los microplásticos podrían ser más tóxicos para unas especies que para otras, pudiendo alterar ecosistemas y favorecer la multiplicación de especies invasoras. También pueden favorecer el crecimiento de especies que se beneficien de la falta de compacidad del terreno provocada por los microplásticos al poder desarrollar con más fuerza sus raíces, pero este mismo efecto puede perjudicar a muchas otras especies autóctonas preparadas, por ejemplo, para terrenos más compactos y con condiciones concretas que favorecen su existencia y el equilibrio del ecosistema al que pertenecen. 
Así que podemos ver con claridad todo el desequilibrio y daño que causan los plásticos y concretamente los microplásticos, y que son algo a tener muy en cuenta dentro de la lucha contra el cambio climático y a favor de la recuperación del equilibrio de la biosfera junto con la detención de la sexta extinción masiva.






Fuentes:

jueves, 4 de noviembre de 2021

LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA Y LUMÍNICA

Redactado y publicado por David Arbizu


Tanto en la definición de lo que es la contaminación acústica como la contaminación lumínica, encontramos una parte importante que hace referencia al causante, que es el ser humano, y otra que hace referencia a sus efectos, que pueden provocar trastornos de salud similares en el ser humano y también en algunos animales y plantas. Ambas contaminaciones se consideran contaminaciones antropogénicas. La contaminación acústica hace referencia al ruido, entendido como sonido excesivo y molesto, provocado por las actividades humanas que producen efectos negativos sobre la salud auditiva, física y mental de los seres vivos. La contaminación lumínica se describe como la alteración de la oscuridad natural del medio nocturno producida por la emisión de luz artificial generada por la actividad humana. Tanto la contaminación lumínica como la acústica provocan efectos negativos tanto por su intensidad, dirección o rangos espectrales y ondas que afectan muchos aspectos diversos de la biosfera, de la salud y equilibrio sobre el que se sostienen y regulan las formas de vida del planeta y toda relación natural entre ellas, de manera que también se puede considerar que afecta a los ecosistemas, a los patrones climáticos y a la estabilidad de la biosfera, ya que sabemos que todo está interrelacionado. La contaminación atmosférica favorece la contaminación lumínica porque la luz se dispersa a través de las partículas del aire, y lo hace con más intensidad si está contaminado. La contaminación acústica también tiene una relación directa con la contaminación atmosférica, ya que gran parte de su origen está en todo lo relacionado con el tráfico de vehículos de todo tipo, tanto si se mueven por tierra, mar o aire.


Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ruido es uno los factores ambientales que mayor cantidad de enfermedades provoca. Después de la contaminación atmosférica, la acústica es la segunda causa de origen ambiental que provoca más alteraciones en la salud. Tal como indicó hace más de un siglo el médico Robert Koch, que recibió el premio Nobel en 1910 por su trabajo pionero sobre la tuberculosis: “Un día, el hombre tendrá que luchar contra el ruido tan ferozmente como contra el cólera y las plagas”. Solo en Europa, el ruido causa 16.600 muertes prematuras y 72.000 hospitalizaciones al año. La mitad de la población europea sufre un ruido excesivo durante el día, y un tercio lo sufre también durante la noche. Está comprobado que, en el ser humano, la contaminación acústica causa enfermedades cardiovasculares, hipertensión, trastorno del sueño, bajo rendimiento en todos los sentidos, deterioro cognitivo, acúfenos y sordera. Algunas investigaciones también apuntan a problemas del embarazo, obesidad y diabetes. También causa trastornos psicológicos como irritabilidad, estrés, problemas de comunicación, ansiedad e incluso agresividad. La contaminación lumínica también causa la mayoría de estos problemas, destacando los relacionados con la alteración del sueño y también diabetes, obesidad, depresión, aceleración del envejecimiento y reducción de la fertilidad. Se sabe que la contaminación lumínica puede alterar la secreción de hormonas como la melatonina, algo que se relaciona con la dificultad para conciliar el sueño. También hay evidencias de que altera los hábitos alimentarios, la digestión e incluso el control de la temperatura corporal. Algunos estudios también han relacionado la continua exposición a áreas extremadamente iluminadas con casos de cáncer.

Volviendo al ruido, el problema es que parece que la sociedad en general se ha acostumbrado a soportarlo y, lo que es más grave, también a generarlo, y no hay ninguna conciencia de todo lo perjudicial que es para el ser humano y para todos los seres vivos. De hecho, en el ser humano el ruido excesivo tiene relación con la falta de reconocimiento de la verdadera realidad de sí mismo, la falta de conexión con la realidad del ser espiritual y la propia evolución, incluso de lo que significa la conexión con el planeta y todas sus formas de vida. Toda esas faltas y desconexiones provocan que el ser humano necesite rodearse de ruido porque no es capaz de vivir en el silencio ni en su propia escucha y atención. Pero al ser humano también le cuesta estar sin luz artificial y pierde la capacidad natural de sus ojos y de la sensibilidad de su cuerpo a adaptarse para poder ver lo suficiente en zonas donde hay menos luz. Muchas personas encienden la luz en momentos en que no es necesario, y en estos casos además se está generando un gasto energético que implica más emisiones de gases de efecto invernadero y otros tipos de contaminación.

Se considera que hay dos tipos de contaminación lumínica: Un tipo es la “contaminación lumínica astronómica”, que es la que altera la vista y percepción del cielo nocturno, de lo que también se denomina la “bóveda celeste” que nos rodea. El otro tipo es la “contaminación lumínica ecológica” y se refiere a la alteración de los regímenes de luminosidad naturales en los ecosistemas terrestres y acuáticos. Ambos tipos representan una desconexión tanto de la propia naturaleza como con la naturaleza, con el planeta, con la galaxia, con todo lo que pueden significar las palabras “mirar hacia arriba”, con el proceso biológico de todo ser vivo basado en dos ciclos astronómicos fundamentales como son la alternancia día-noche y la sucesión de las estaciones, con los cambios de relación con el Sol y la recepción de su luz y calor.  Antes ya he comentado las alteraciones que produce sobre la hormona melatonina, que es la encargada de detectar los ciclos luz-oscuridad y las estaciones para modular los patrones del sueño y los ritmos circadianos y estacionales. Además, el ser humano produce esta hormona desde la glándula pineal, una glándula de gran importancia en el proceso evolutivo y crecimiento espiritual del ser humano que además tiene una relación directa con el chacra del Tercer Ojo y, por lo tanto, con un punto importante de conexión con la luz, con un punto de visión elevada y de proyección del pensamiento, de manera que una intrusión de luz artificial y contaminante tendrá muchos aspectos negativos para nuestra evolución.


En las grandes ciudades, con todas sus zonas industriales rodeándolas, servicios ferroviarios, aeropuertos y enormes carreteras y autopistas es donde encontramos los grandes excesos de contaminación lumínica y acústica, donde destaca toda la enorme iluminación de edificios y calles. Por desgracia, a veces la tecnología empeora estas situaciones, y hace tiempo que se ha comprobado que las lámparas LED son mucho más contaminantes y emiten más luz azul, cuya emisión además no se detecta si no es por satélite. Actualmente la contaminación lumínica está aumentando en Asia, América del Sur, Oceanía y África, como continentes cuyo desarrollo implica la instalación de electricidad en zonas donde antes no la había. En general, hay muchas personas que apenas salen de su ciudad durante su vida y no contactan con la naturaleza, y se dice que, por un lado, están viviendo en un crepúsculo perpetuo, y por otro, escuchando toda su vida unos tonos insalubres cuyas ondas provocan un acondicionamiento que les aparta de su realidad y les hace vivir una vida más robotizada.

Las peores ciudades en el mundo en cuanto contaminación acústica incluyen a Delhi, Bombay y Pekín en Asia, El Cairo en África, Estambul, Barcelona y París en Europa, y Ciudad de México y Buenos Aires en América Latina. España es el país de Europa con mayores índices de ruido y el segundo del mundo, después de Japón.

Antes de pasar a hablar de los efectos sobre los animales, podemos imaginarlos viendo las dos imágenes que muestran la contaminación acústica y lumínica de las ciudades o zonas habitadas por el ser humano. En la imagen superior podemos imaginar toda la desorientación de las aves al ver toda esa iluminación sobre edificios de cristal, también la de peces que necesitan de la oscuridad para moverse en zonas que de lo contrario son demasiado inseguras para ellos o no cumplen con lo que sus ciclos de vida necesitan. En la imagen inferior podemos imaginar todo ese ruido del atasco, toda la contaminación atmosférica, todos los pensamientos de los conductores atrapados siendo alterados por ese ruido y gases. Se ha comprobado que el ruido en los centros urbanos provoca que las aves canten a una frecuencia más alta para que sus mensajes y llamadas puedan ser oídos por otras aves.

Por lo tanto, los efectos de estas contaminaciones sobre los animales y sobre la biodiversidad son extremadamente perjudiciales, ya que los organismos del planeta han evolucionado bajo la influencia de los ciclos diurnos y nocturnos, y la alteración artificial de los niveles de luz y sonido perturba esos ciclos vitales. Además, se calcula que en torno al 30% de los vertebrados y más del 60% de los invertebrados son nocturnos, así que son muchos los animales que son más activos durante la noche, que pueden ver en esa oscuridad para la que están preparados, que aprovechan para evitar a sus depredadores y al mismo tiempo también para cazar, para conectar con otros de su especie, para reproducirse, para desplazarse. En estos casos, parece que la contaminación lumínica puede ser la más perjudicial, a no ser que sean animales que vivan cerca de lugares habitados por el hombre, pero la contaminación acústica también se desplaza por el aire, tal como sucede desde grandes zonas industriales o mineras que pueden estar funcionando las 24 horas. Pero donde encontramos la gran capacidad destructiva de la contaminación acústica es en medios acuáticos, ya que el sonido viaja lejos y rápidamente bajo el agua.


Vamos a observar las imágenes superiores como ejemplos: La imagen superior izquierda corresponde a algo que todos conocemos, y se refiere a todos los graves efectos del ruido de barcos, radares, actividades de explotación de petróleo y gas, pruebas de sonar militares o trabajos de construcción en alta mar. Esta contaminación afecta mucho a los cetáceos pero también a muchas otras especies marinas. Todas dependen principalmente de su audición para sobrevivir, y aquí se incluye la necesidad de comunicación, de encontrar comida, de posicionamiento y saber desplazarse hacia los lugares deseados, de evitar a los depredadores, de encontrar parejas e incluso, en el caso de bancos de peces, de poder mantener la cohesión y coordinación como forma de protegerse, porque se ha comprobado que el ruido los desequilibra haciendo que cambien su comportamiento y se vuelvan menos cohesivos y coordinados. Continuamente ocurren enormes varamientos de cetáceos, y muchas veces están relacionados con pruebas o ejercicios militares o de exploración y búsqueda de pozos submarinos de petróleo y gas. Algo que también se ha comprobado es que, debido al ruido antropogénico, algunos ecosistemas se han vuelto más silenciosos de lo que naturalmente eran, y el sonido de los ecosistemas es básico para la orientación de muchas especies, que lo pueden detectar y saber hacia dónde dirigirse.

La imagen superior derecha corresponde a tortugas marinas dirigiéndose al océano después de nacer. Se ha comprobado cómo la contaminación lumínica puede despistarlas y perder su orientación y no dirigirse hacia el agua, algo que facilita que puedan ser víctimas de sus depredadores o que acaben deshidratadas y perdidas.

La imagen inferior izquierda corresponde a una luciérnaga y sirve como ejemplo de los efectos sobre los insectos. Algunos expertos han dicho que la contaminación lumínica es como un pesticida más en la práctica, y es uno de los factores más importantes de la llamada “apocalipsis de los insectos”. La falta de insectos tiene una relación directa con la polinización, pero también con la cadena alimentaria global. Además, al sentirse atraídos hacia la luz artificial, también provocan que sus depredadores tengan que salir de sus hábitats y acercarse a las poblaciones humanas. Esto supone un “factor de riesgo adicional” tanto para los animales como para la salud humana, ya que pueden ocasionar “plagas o enfermedades”. En el caso de las luciérnagas, la contaminación lumínica implica casi su extinción, ya que la función de la luz que ellas producen es la búsqueda de pareja y la comunicación. Tal como explica un experto, los insectos viven muy poco tiempo, así que cualquier interferencia artificial perjudica que puedan alimentarse y reproducirse tal como deberían.

En la imagen inferior derecha vemos una pardela cenicienta. Las pardelas son aves marinas. La contaminación lumínica las aturde y despista, provocando deslumbramientos, choques y caídas que pueden llegar a ser mortales. Esto también sucede en ciudades por las que pasan aves migratorias, como Nueva York, donde cada año se registran cientos de muertes de aves que chocan contra sus edificios de cristal. Otro desequilibrio provocado por la contaminación acústica es que las aves se han hecho urbanas porque están más protegidas frente a depredadores que no se acercan por el ruido, pero han perdido parte de su genética e incluso de su función dentro del equilibrio de la biodiversidad si, por ejemplo, cumplían con misiones como esparcir semillas o comer algún tipo de insecto concreto para mantener el equilibrio y no generar plagas.

Estas contaminaciones también afectan a los llamados animales de granja. Se ha demostrado que la contaminación acústica, y el estrés que produce, reduce el consumo de alimento del ganado y que las vacas produzcan menos leche. Pero el hombre también la aprovecha para que algunos animales estén siempre comiendo con luces encendidas y crezcan más rápido, algo que provoca una ganadería que en general está completamente enferma.

Aparte de ser el generador de estas contaminaciones, el ser humano las potencia continuamente debido a su bajo nivel de conciencia. Por ejemplo, todos los barcos cargados de turistas para ver ballenas y delfines están devastando muchas zonas y ecosistemas mientras perjudican gravemente la salud y vida de esos animales. También, por ejemplo, la construcción del túnel submarino de 1 kilómetro en Fukushima para poder liberar el agua contaminada en el océano provocará una contaminación acústica terrible. También podemos imaginar toda la contaminación acústica de los cables submarinos, algunos llevando electricidad, otros petróleo y gas, porque generan ondas acústicas continuamente. Y también la instalación y funcionamiento de molinos de viento en el mar para generar energía eólica es un gran contaminante acústico.

El ser humano es incapaz de valorar que, aunque crea que a él no le perjudican, las luces o los ruidos tampoco van a perjudicar a otros seres, cuando está demostrado que la mayoría de animales tienen unas capacidades sensoriales superiores a las nuestras. Aquí también entrarían nuestras mascotas, que también sufren todos estos efectos negativos. Y aunque no haya hablado del mundo vegetal, por supuesto que las plantas son sensibles a la luz y al ruido. De hecho, para ellas la noche es vital para compensar toda la fotosíntesis realizada durante el día, y también está comprobado cómo una música agradable y equilibrada favorece su salud mientras que el ruido o músicas agresivas las perjudica.

Quiero finalizar diciendo que también hay en marcha muchos proyectos para reducir la contaminación lumínica y acústica. En muchas localidades de Francia se ha establecido un apagado de alumbrado total o parcial desde las 11 o 12 de la noche hasta las 6 de la mañana. En Canarias y otras zonas costeras también se implementan campañas para que se apaguen las luces cuando se sabe que va a haber migraciones de aves.

También se está avanzando en el ámbito de la arquitectura para construir buscando atenuar el ruido o incluso modificarlo utilizando los espacios y materiales para que se genere un sonido saludable y al mismo tiempo provocando la absorción del ruido perjudicial. Esto se está empezando a aplicar tanto en nuevos edificios como en espacios públicos. Está claro que cada vez se publicarán más estudios sobre estas contaminaciones antropogénicas tan extendidas por el planeta, así como soluciones como las que acabo de nombrar, pero las soluciones no pueden ser solo para el bienestar del ser humano, para que una luz o un sonido sean menos molestos en una zona habitada sin tener en cuenta todo el nivel perceptivo superior al nuestro de la mayoría de animales y plantas. Esperemos que el desarrollo tecnológico actúe en esta ocasión con ese nivel de conciencia por todo ser vivo y no solo enfocado en nosotros mismos y/o buscando simplemente y principalmente nuevas formas de hacer negocio.

 





Fuentes:

lunes, 1 de noviembre de 2021

LA PÉRDIDA DE CULTIVOS Y LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA GLOBAL

Redactado y publicado por David Arbizu


El viernes de la semana pasada hablábamos de la sequía global y la escasez de agua, y el pasado martes hablamos de los refugiados climáticos. En concordancia con estos temas, cada vez es más preocupante cómo el cambio climático está provocando enormes pérdidas de cultivos y también condiciones muy adversas en explotaciones ganaderas de todo el planeta, tanto en países ricos como pobres, en cualquier continente, en cualquier hemisferio y en cualquier estación del año. Estas situaciones tienen una relación directa con la sequía global y la escasez de agua y desembocan en el incremento de refugiados climáticos. Las grandes pérdidas en campos de cultivo y explotaciones ganaderas provocan que muchas personas y familias se arruinen, que vean cómo peligra su supervivencia tanto por falta de alimentos de sus propios cultivos o ganado como por la quiebra de sus formas de obtener ganancias con sus ventas. Tal como han declarado algunos expertos, el sistema alimentario está tambaleando y las consecuencias ya llegan no solo a agricultores y ganaderos sino también a los consumidores.

Puede ser fácil pensar en campos secos en países de Oriente Medio, en Afganistán, en partes de Australia, en África o incluso en zonas de Chile y China, por ser grandes países que tienen enormes zonas secas y desérticas. También Estados Unidos tiene zonas que son naturalmente más secas que otras, especialmente en el oeste, pero la sequía registrada llega a niveles extremos nunca vistos.


La imagen nos muestra una tierra seca, en la que no pueden crecer las plantas, y podría pertenecer a cualquier parte del planeta. El terrible deterioro de la tierra, del suelo, provocado por el cambio climático y la sexta extinción masiva, ya que muchos animales y plantas son imprescindibles para la salud y fertilidad de la tierra, ha ido aumentando considerablemente desde la última década, y ahora está en un proceso de aceleración impactante y peligroso. Esta situación parecía impensable para muchos biólogos, científicos o ingenieros agrónomos defensores de aplicar químicos en el campo, de potenciar el uso de herbicidas y pesticidas, de crear enormes extensiones de monocultivos con semillas genéticamente modificadas, pero frente a esas previsiones de control de cosechas y de poder dominar la tierra manipulándola y exterminando todo lo que les molestara, la respuesta de la naturaleza, del planeta, es la pérdida de fertilidad, de especies y diversidad de alimentos y la destrucción de las cosechas. Y hay que tener en cuenta que una parte importante de lo que se cultiva es para dar de comer a la ganadería.

Voy a hablar en concreto de Estados Unidos porque nos sirve de ejemplo perfecto al ser un país donde se hacen muchos estudios diversos y también donde se han hecho barbaridades con la tierra y los cultivos utilizando la manipulación genética y un abuso enorme de productos químicos mortales de todo tipo. La siguiente explicación demuestra lo que ha estado pasando en el campo durante los últimos 2-3 años, algo que ningún experto hubiera podido vaticinar: en 2019, las tormentas provocaron una inundación catastrófica en los amplios márgenes cultivados del río Missouri, quedando sumergidas más de 400.000 hectáreas de cultivos de maíz y soja, y en 2020 en la misma región hubo unos vientos tan potentes que destruyeron los silos de maíz. Especialmente durante el inicio de la primavera de los últimos tres años, muchos cultivos en Texas se han congelado por el descenso de enormes frentes polares. En California y otras partes con cultivos de vid para producir vino ya hace años que en ocasiones se han tenido que desechar cosechas enteras porque el humo de los incendios había alterado el sabor de la uva y era inservible. A nivel de explotación de animales de todo tipo, este verano muchos mariscos se han cocinado literalmente en el océano Pacífico debido a las altas temperaturas del agua, en otras zonas la proliferación de algas también ha contaminado piscifactorías, y muchos ganaderos de todo el oeste del país han tenido que vender decenas de miles de cabezas de ganado antes de que murieran de hambre debido a la sequía.

Hace años, las previsiones de algunos expertos de Estados Unidos eran que toda su tecnología aplicada al campo serviría para equilibrar los efectos negativos que pudieran llegar debido al aumento de las temperaturas y las condiciones demasiado secas en unos lugares y demasiado húmedas en otros. También calcularon que las naciones más pobres serían las que afrontarían lo peor del cambio climático y que en América del Norte no habría problemas hasta finales de siglo. Otros científicos sí que alertaban sobre lo que estaba llegando, pero la situación no parecía urgente como para tomar en serio sus advertencias. Ahora se habla de “nuevos valores normales” para describir la situación actual, como algo a lo que hay que adaptarse esperando que las condiciones no empeoren, pero ya son muy pocos los que mantienen esa esperanza mientras se sabe que aumentan las temperaturas globales, que fácilmente se llegará a los 2ºC de aumento de temperatura a nivel global y que eso va a suponer una devastación de los campos, de las fuentes de agua y también de los suministros de los que depende la agricultura y la ganadería.

Un término actual relacionado con todo esto es el de “choques alimentarios causados por eventos climáticos extremos”, donde un evento concreto crea una devastación contundente provocando la falta de alimentos en los mercados y la subida de precios a niveles por encima de las capacidades adquisitivas de muchísimas personas.


Las cuatro imágenes superiores muestran diversas situaciones en el planeta: La imagen superior izquierda corresponde a campos de arroz de Nepal. Las tormentas actuales registradas en India y Nepal han destruido muchos campos de arroz del cual depende la subsistencia de millones de personas. La imagen superior derecha corresponde a un campo de soja de Iowa (EE. UU.), totalmente devastado por las inundaciones. La imagen inferior izquierda corresponde a viñedos de California, con los frutos deteriorados y llenos de ceniza de los incendios forestales. La imagen inferior derecha corresponde a una plantación de plátanos de la isla de La Palma, con toda la ceniza volcánica haciendo daño a las plantas, eso sin tener en cuenta todas las plantaciones que han sido arrasadas por la lava.

Ante toda esta situación, la temible respuesta del ser humano es más deforestación, más manipulación genética, más abuso de la tierra, más abuso entre los propios agricultores, especialmente los pequeños frente a las grandes empresas, más monocultivos, más agujeros en la tierra en busca de acuíferos y, consecuentemente, más conflictos por el agua. Otro gran peligro que ya está sucediendo, especialmente en el hemisferio norte, es poner la mirada en tierras que están más al norte y donde antes no era posible la agricultura ni la ganadería, y esto implica también deforestación de bosques boreales, exterminio de todos los seres vivos que puedan molestar, llegada de maquinaria, instalaciones y contaminación devastando bosques vírgenes y tundra, y afectar zonas donde el permafrost se está descongelando. Y hay que añadir todas las emisiones que todo esto implica, con todos los gases relacionados con líneas de transporte cubriendo más partes del planeta y las emisiones de metano de la ganadería en zonas donde hasta ahora el aire se mantenía más limpio y puro.


Pero también hay que reconocer que hay otra energía en movimiento, otra conciencia del ser humano principalmente emergiendo a partir de pequeñas empresas agrícolas y ganaderas que buscan solucionar los problemas y al mismo tiempo luchar contra la crisis climática. Desde una conciencia más elevada podrían llegar soluciones que ayudaran a reequilibrar ecosistemas y zonas devastadas utilizando correctamente la agricultura y la ganadería, permitiendo la recuperación del suelo, cultivando desde la biodiversidad y el respeto por los flujos de agua, incluso por los flujos de energía del planeta, teniendo en cuenta sus meridianos y sus Líneas Ley para no corromperlas ni seccionarlas, contemplando la geometría sagrada y otras fórmulas que la naturaleza, los elementos y la Madre Tierra comprenden y reciben, también conectando y escuchando a los nativos de cada zona, innovando y modernizando la agricultura partiendo de sistemas tradicionales, cultivando las especies autóctonas, buscando el reequilibrio para encontrar el estado de salud de la tierra que se ha perdido y así también estar afectando los patrones climáticos y la sanación que necesita nuestro planeta.

La propiedad de la tierra debería pasar a manos de personas con esta conciencia, y algo muy importante es que debería haber cada vez más espacios naturales preservados, donde el humano sepa justamente que no son de su propiedad y que ese puede ser uno de los conceptos básicos a implementar para superar la crisis planetaria. Por supuesto que este tipo de agricultura no tiene nada que ver con la agricultura intensiva de enormes campos convertidos en plantas de producción, sino que tiene que ver con comprender que la biodiversidad favorece el florecimiento y la abundancia desde las conexiones que se generan entre especies compartiendo un espacio estructurado con respeto y amor por la Madre Tierra.





sábado, 30 de octubre de 2021

LISTA DE LOS 100 PRIMEROS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL BLOG CENTRO DE CAMBIO

 AÑO 2016

01/02

MOVIMIENTOS SÍSMICOS DESTACADOS

08/02

ERUPCIÓN VOLCÁN SAKURAJIMA

14/02

VIRUS ZIKA

18/02

NOTICIAS DE FUKUSHIMA

23/02

EL DESHIELO Y LAS ALTAS TEMPERATURAS DEL ÁRTICO

24/02

SOBRE EL AUMENTO DEL NIVEL DEL MAR

29/02

EL DESHIELO DE LA ANTÁRTIDA

08/03

INFORME SOBRE RADIACTIVIDAD Y CONTAMINACIÓN POR ACCIONES DEL HOMBRE

15/03

LOS TERREMOTOS EN EL MAR DE ALBORÁN (MAR MEDITERRÁNEO)

25/03

DESPUÉS DEL FENÓMENO DE EL NIÑO, LA NIÑA

01/04

AUMENTO CONSTANTE DE LA ACTIVIDAD VOLCÁNICA

24/04

ÚLTIMOS TERREMOTOS EN ECUADOR. PLACAS TECTÓNICAS INVOLUCRADAS.

28/04

LOS ÚLTIMOS TERREMOTOS DE JAPÓN. TECTÓNICA DE PLACAS.

11/05

POLOS GEOGRÁFICOS Y EJE DE ROTACIÓN DE LA TIERRA 

10/06

SOBRE EL CAMPO MAGNÉTICO Y LOS POLOS MAGNÉTICOS DE LA TIERRA 

06/07

EL SONIDO DEL MAR CARIBE. EL AGUJERO DE GUSANO DE ROSSBY

21/07

LA GRAN CONTAMINACIÓN DEL GOLFO DE MÉXICO

05/08

EL DESHIELO DEL PERMAFROST. LA AMENAZA DEL ÁRTICO

28/08

LA PROLIFERACIÓN EXCESIVA DE ALGAS TÓXICAS Y PLANTAS ACUÁTICAS INVASORAS

19/09

NUESTRO SOL - INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS Y RELACIÓN CON LA TIERRA

29/09

LA CIRCULACIÓN ATMOSFÉRICA Y LOS EFECTOS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

11/10

LA PROTESTA DE STANDING ROCK. EL GRAN PELIGRO DE LOS OLEODUCTOS Y OTRAS TUBERÍAS TRANSPORTADORAS DE MATERIALES PELIGROSOS

27/10

EL AUMENTO DE DIÓXIDO DE CARBONO EN LA ATMÓSFERA. SUPERANDO EL PUNTO DE NO RETORNO

03/11

INFORME DE EVENTOS DEL 15 AL 31 DE OCTUBRE DE 2016

14/11

EL ANTROPOCENO  

23/11

LA SEXTA EXTINCIÓN MASIVA

10/12

LA BURBUJA DEL PACÍFICO



AÑO 2017

04/01

EL DESAJUSTE FENOLÓGICO Y LA PÉRDIDA DE HÁBITATS

24/01

EL ENFRIAMIENTO GLOBAL: INICIO DE UNA MINI EDAD DE HIELO

10/02

LOS RÍOS ATMOSFÉRICOS

27/02

EL DESASTRE DE FUKUSHIMA: ALTÍSIMOS NIVELES DE RADIACIÓN EN EL REACTOR Nº 2

14/03

CARRETERAS Y CAMINOS HAN DIVIDIDO LA TIERRA EN MÁS DE 600.000 PEDAZOS

27/03

LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO LLEVAN AL PLANETA A UNA CONTINUA AGITACIÓN QUE SUPERA LA COMPRENSIÓN DE LOS METEORÓLOGOS

14/04

GRAN PROYECTO DE GEOINGENIERÍA SOLAR PARA CONTROLAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL

25/04

ANÁLISIS DEL ANTROPOCENO MEDIANTE UNA ECUACIÓN Y UN VIDEOJUEGO

15/05

ACCIDENTE EN LAS INSTALACIONES NUCLEARES DE HANFORD. EL GRAN PELIGRO DEL ALMACENAMIENTO Y GESTIÓN DE LOS RESIDUOS RADIACTIVOS

24/05

LA BÓVEDA DEL FIN DEL MUNDO

13/06

EL EFECTO DE LOS RAYOS CÓSMICOS SOBRE EL CLIMA Y LA METEOROLOGÍA DE LA TIERRA

27/06

ANTÁRTIDA: DEL BLANCO AL VERDE

11/07

RESIDUOS NUCLEARES Y RADIACTIVOS EN LOS OCÉANOS

29/07

VERTIDOS DE ARMAS Y AGENTES QUÍMICOS EN LOS OCÉANOS TRAS LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

16/08

LA INTELIGENCIA DE LAS PLANTAS

24/08

LA IMPORTANCIA DEL POLVO DEL SAHARA

14/09

LOS HURACANES: ¿CÓMO SE FORMAN? ¿CÓMO AUMENTAN SU POTENCIA? ¿CÓMO SE PREDICE SU RUTA? ¿QUÉ SUCEDE BAJO EL AGUA CUANDO ESTÁN EN MAR ABIERTO?

30/09

LOS EFECTOS DE LA PÉRDIDA DE SEDIMENTOS DE LOS RÍOS POR EL IMPACTO DE LAS PRESAS

13/10

LOS VIENTOS CATABÁTICOS DE LA ANTÁRTIDA

27/10

LA GRAN MURALLA VERDE AFRICANA

14/11

LA DESAPARICIÓN DE LOS INSECTOS: UN ARMAGEDÓN ECOLÓGICO

30/11

LOS INCENDIOS SUBTERRÁNEOS

13/12

PREVISIÓN DE AUMENTO DE LA ACTIVIDAD SÍSMICA PARA EL 2018

26/12

LAS ALTERACIONES DEL GIRO DE BEAUFORT Y LA DERIVA TRANSPOLAR, DOS CORRIENTES CLAVE DEL OCÉANO ÁRTICO



AÑO 2018 

16/01

LAS BOMBOGÉNESIS O CICLOGÉNESIS EXPLOSIVAS

27/02

LA LLEGADA DE UNA MINI-EDAD DE HIELO Y SU RELACIÓN DIRECTA CON UN MÍNIMO SOLAR

28/03

EL GRAN VALLE DEL RIFT: LA DIVISIÓN DE ÁFRICA QUE FORMARÁ UNA NUEVA CUENCA OCEÁNICA

30/04

UNA ENORME CORRIENTE DE VIRUS CIRCULA POR LA ATMÓSFERA DEL PLANETA

31/05

LA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN KILAUEA

29/06

LOS REFUGIADOS CLIMÁTICOS

30/07

LAS ÁREAS PROTEGIDAS DEL PLANETA

30/08

DESPERTANDO AL GIGANTE

30/09

EL DESVIAMIENTO DEL EJE DE ROTACIÓN DE LA TIERRA

31/10

GRAN IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL MEDITERRÁNEO

29/11

LA RECUPERACIÓN DE LOS POLINIZADORES Y OTRAS ESPECIES FUNDAMENTALES PARA EL EQUILIBRIO DE LA BIOSFERA

29/12

2018: EL AÑO DE LA ACELERACIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO



AÑO 2019

30/01

LA GRAN IMPORTANCIA DE LA CORRIENTE JET STREAM Y EL VÓRTICE POLAR SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

28/02

LAS “HUELGAS CLIMÁTICAS” ESTUDIANTILES Y OTROS MOVIMIENTOS SOCIALES Y POLÍTICOS EN LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

31/03

EL MÍNIMO SOLAR Y EL ENFRIAMIENTO DE LA TERMOSFERA COMO PRECURSORES DE UNA MINI-GLACIACIÓN

30/04

UN ACUERDO GLOBAL PARA LA NATURALEZA

30/05

LA CONTAMINACIÓN LUMÍNICA

30/06

LAS CIUDADES Y EL CAMBIO CLIMÁTICO: LAS ISLAS DE CALOR

30/07

MATERIALES QUE FORMAN EL NÚCLEO TERRESTRE ASCIENDEN HASTA LA SUPERFICIE DEL PLANETA

30/08

AUMENTO CONSTANTE DE LOS PROBLEMAS CAUSADOS POR LA INTRUSIÓN DE ANIMALES SALVAJES EN ZONAS URBANIZADAS

30/09

LOS MEGAINCENDIOS

30/10

LOS "STORMQUAKES" O "TORMENTAMOTOS": SISMICIDAD VINCULADA CON TORMENTAS Y HURACANES 

30/11

LOS CICLOS DE MILANKOVITCH: LA RELACIÓN DE LOS CAMBIOS DE LA ÓRBITA TERRESTRE CON LAS GLACIACIONES Y LOS PERÍODOS INTERGLACIALES

31/12

UNA NUEVA AGRICULTURA COMO PUNTO CLAVE PARA SUPERAR LA CRISIS PLANETARIA



AÑO 2020

30/01

AUMENTO DE LOS CONFLICTOS RELACIONADOS CON LA ESCASEZ DE AGUA

28/02

LOS DERECHOS LEGALES DE LA NATURALEZA

31/03

LAS FUENTES RADIACTIVAS HUÉRFANAS

30/04

EL DETERIORO DE LA SALUD DEBIDO A LA CONTAMINACIÓN, LOS DISRUPTORES ENDOCRINOS Y EL ABUSO DE LOS ANTIBIÓTICOS. RELACIÓN DIRECTA CON LA ACTUAL PANDEMIA DEL CORONAVIRUS COVID-19 DEBIDO A LA DEBILIDAD DE NUESTROS SISTEMAS ENDOCRINO E INMUNITARIO

29/05

LAS PLAYAS: LOS ECOSISTEMAS MÁS FRECUENTADOS Y MENOS CONOCIDOS

30/06

LA ENERGÍA NUCLEAR EN EL MUNDO

29/07

LA AMNESIA AMBIENTAL GENERACIONAL, EL SÍNDROME DEL PUNTO DE REFERENCIA CAMBIANTE Y LA SOLASTALGIA

28/08

EL ÍNDICE DE RIQUEZA INCLUSIVA Y EL GRAN REINICIO

29/09

LA MIGRACIÓN ASISTIDA DE PLANTAS Y ANIMALES

31/10

LA MINERÍA DEL LITIO

28/11

EL CONCEPTO DE ECOCIDIO

29/12

LAS CAPAS MAGMÁTICAS DE LA TIERRA Y EL MOVIMIENTO DE LAS PLACAS TECTÓNICAS



AÑO 2021

30/01

ENTRANDO EN EL 2021

27/02

NUESTROS FÁRMACOS: GRANDES CONTAMINANTES DE LAS AGUAS DEL PLANETA Y DE TODA LA BIODIVERSIDAD

31/03

LA SIEMBRA DE NUBES

25/04

REWILDING: LOS GRANDES BENEFICIOS DE RESILVESTRAR Y RENATURALIZAR ECOSISTEMAS DEGRADADOS

30/05

LA INFERTILIDAD DE LAS ESPECIES DEBIDO AL CALENTAMIENTO GLOBAL, UNA DE LAS CAUSAS PRINCIPALES DE LA SEXTA EXTINCIÓN MASIVA

28/06

EL DESEQUILIBRIO ENERGÉTICO DE LA TIERRA

31/07

ACELERACIÓN GLOBAL DEL DESEQUILIBRIO CLIMÁTICO 

07/08

TODO ESTÁ CONECTADO

29/08

EL DESHIELO DE GROENLANDIA

18/09

EL PELIGRO DEL AUMENTO DE LAS ENFERMEDADES ZOONÓTICAS

22/09

LA DEFORESTACIÓN DE LA TIERRA

26/09

LA CONTAMINACIÓN DE LOS OCÉANOS

19/10

SEQUÍA GLOBAL Y ESCASEZ DE AGUA

21/10

INCREMENTO CONSTANTE DE REFUGIADOS CLIMÁTICOS EN TODO EL PLANETA