martes, 22 de marzo de 2022

EL PELIGRO DE LA ENERGÍA NUCLEAR Y LA GUERRA DE UCRANIA

 Redactado y publicado por David Arbizu


El pasado 24 de febrero el ejército ruso inició la invasión de Ucrania desde varios puntos fronterizos. En el momento de redactar este artículo todavía faltan algunos días para que se cumpla un mes desde que empezó y no hay noticias realmente alentadoras que muestren un posible final del conflicto a corto plazo. Creo que incluso sin necesidad de estar atentos a los medios de comunicación, todos podemos tener una idea de lo que está pasando, todos podemos comprender qué es una guerra y todo lo que implica.

Hay muchas más guerras en el mundo, pero ninguna tiene la atención ni el seguimiento tanto popular como de gobiernos y responsables que tiene esta. Algunos de los conflictos más terribles y duraderos son los que están sucediendo en Yemen, Etiopía y Myanmar. En Yemen ya son al menos 11 años de un conflicto que de momento ha dejado 233.000 muertos, más de 2 millones de niños con desnutrición aguda y falta de agua potable y atención médica para parte de su población. En Etiopía la guerra comenzó en noviembre de 2020 y se calcula que ha provocado que más de 9 millones de personas necesiten algún tipo de ayuda humanitaria. En Myanmar, a principios del año pasado los militares tomaron el poder forzando el desplazamiento de 220.000 personas, se calcula que ya han muerto más de 10.000 y que 14 millones de personas, más del 25% de la población del país, necesita algún tipo de ayuda humanitaria.

Independientemente de hacer un análisis sobre esto, sí que es cierto que la guerra en Ucrania involucra a muchos países del mundo y fuerza el posicionamiento de la mayoría, así que aunque sea local y las bombas solo caigan en Ucrania y solo se maten principalmente entre sí ucranianos y rusos, desde una perspectiva amplia se trata de una guerra que involucra al mundo, porque en realidad muestra el enfrentamiento de los dos bandos del planeta y también todas las interconexiones de intereses estratégicos, tanto por el lugar donde está Ucrania como por todos los intereses económicos y políticos que en un momento dado crean disputas pero que por otro lado crean alianzas y acuerdos sin importar el precio que se pague a nivel de crisis humanitaria ni de crisis planetaria.

Avance ruso. Fuente: La Razón. Imagen: T. Nieto

El mapa superior muestra la situación a nivel militar. Cada día son noticia bombardeos sobre zonas como hospitales, refugios, aeropuertos, así como la muerte de civiles y el gran éxodo de personas que tienen que abandonar sus hogares y su país. Pero esto es una muestra más de la falta de conciencia del ser humano, porque una guerra es una guerra, es muerte y destrucción y una lucha donde cada bando va a utilizar sus recursos para derribar y vencer al otro. Es como si en una partida de ajedrez un jugador decidiera no utilizar el potencial de todos los movimientos de la reina para ganar, sería totalmente incoherente. Y un movimiento potencial que está caracterizando este conflicto está directamente relacionado con la energía nuclear, porque uno de los grandes peligros de la tecnología desarrollada por el ser humano es la energía nuclear. Las armas nucleares son terriblemente destructivas, pero cada central nuclear es una verdadera bomba anclada en el planeta.


La imagen superior muestra los reactores nucleares en el mundo a finales del 2019. En la actualidad, 30 países tienen centrales nucleares y hay más de 400 reactores nucleares. Esta enorme cantidad de reactores nucleares suministran aproximadamente el 11% de la energía que se consume en todo el planeta. Si se considera el enorme peligro que representa la energía nuclear, parece increíble que se haya construido esa enorme cantidad de reactores para generar solo el 11% de la energía. Es incuestionable que utilizar este tipo de energía genera una gran cantidad de residuos que se están almacenando en todas las centrales, especialmente las barras de combustible gastado que se tienen que mantener en piscinas de enfriamiento porque no hay una forma segura de almacenar todo ese material ni tecnología para neutralizar la radiación y desmantelar correctamente este tipo de instalaciones.

Además, la industria nuclear no es rentable y depende de las ayudas gubernamentales, pero representa un grupo de presión importante sobre los gobiernos de todo el planeta como para que sigan existiendo las centrales nucleares, se sigan alargando los plazos de cierre de actividad, con todos los peligros que representa, y se siga invirtiendo tanto en la construcción de más centrales como en tecnología para desarrollar nuevos reactores más eficientes. Si esto lo relacionamos con el conflicto de Ucrania y la dependencia de muchos países de Europa del suministro de petróleo y gas desde Rusia, se está impulsando la necesidad de la energía nuclear como la solución a la demanda energética mientras sigue habiendo un intento de convencer a la opinión pública de que se trata de energía verde o renovable, algo que desde la Unión Europea ya se intentó hace meses y provocó un rechazo general que forzó la detención de leyes y acciones que querían potenciar la energía nuclear. Así que esta guerra, como todas, es aprovechada por muchos bandos y muchos grupos de presión políticos y económicos que tienen poderes sobre todo el planeta.


En la imagen superior se puede observar la ubicación de las centrales nucleares de Ucrania. El pasado 24 de febrero sonó la alarma con la ocupación de Chernóbil por parte del ejército ruso, y se habló de un aumento de radiación en la zona, aunque no ha habido alertas desde la red de vigilancia radiológica. El ataque provocó daños que cortaron el suministro eléctrico, algo imprescindible para mantener las condiciones de refrigeración necesarias. El pasado lunes, 14 de marzo, se denunció un nuevo ataque ruso en Chernóbil que volvió a inhabilitar el sistema eléctrico, que ya había sido reparado después del primer ataque, y se esperaba que el ejército permitiera a los operarios de la central volver a repararlo, ya que es muy peligroso depender solo del generador que hay en la central. Hay que tener en cuenta que hace aproximadamente un año se advirtió de la detección de reacciones de fisión nuclear en las masas de combustible de uranio, algo que si aumentara podría generar una situación de peligro muy grave.

El viernes 4 de marzo también fue atacada la central nuclear de Zaporiyia, en el sureste del país. Esta es la mayor central nuclear de Europa y se considera que si hubiera un accidente podría ser 10 veces mayor que el de Chernóbil. En principio parece que lo que pretende Rusia es controlar las fuentes de suministro eléctrico y amenazar con el control de Chernóbil, pero la posibilidad de un error que conduzca a un accidente es elevada. Además, el peligro nuclear no solo está en las centrales y en el armamento, ya que en Ucrania también hay instalaciones de eliminación radiactiva que almacenan desechos radiactivos muy peligrosos. De hecho, se sabe que el 27 de febrero misiles rusos alcanzaron una instalación de eliminación de desechos radiactivos situada en Kiev. Así que en muchos aspectos esta es una guerra nuclear aunque de momento no se hayan utilizado armas nucleares ni se hayan provocado accidentes en las centrales nucleares de Ucrania, pero el peligro de utilizar la energía nuclear como arma es posible y preocupante, y también es uno de los factores principales por los que Estados Unidos, la Unión Europea y todos los estados implicados en la OTAN no se han involucrado en la defensa militar de Ucrania. En cuanto a las armas nucleares, Ucrania no posee armamento nuclear pero sí Rusia. No se cree que Rusia vaya a utilizarlo, aunque sí podría llegar a utilizar las llamadas bombas nucleares tácticas o subestratégicas, que se utilizan solo en el campo de batalla o sobre objetivos concretos y tienen un alcance limitado. De todas formas no se prevé que Rusia las utilice porque podría conducir el conflicto a una escala mayor y provocar finalmente una respuesta internacional.

Algo que normalmente no se tiene en cuenta es lo que se llama “fuentes radiactivas huérfanas”. Normalmente se producen a partir de accidentes o de robos. Justamente el pasado martes, 15 de marzo, en Madrid se robó un kit de medición de densidad y humedad de suelos que se trasladaba en una furgoneta. Se ha informado que contiene fuentes de cesio y americio, con una radiación de categoría entre leve y moderada, y que en principio no es peligroso siempre que no se abra o destruya dejando las fuentes sin sus protecciones, pero la mayoría de las veces los ladrones desconocen este peligro. Entonces es fácil de imaginar lo que puede suceder en una guerra, con instrumentos diversos de medición y detección que contienen materiales muy peligrosos que pueden acabar destruidos y sin sus protecciones indispensables. Por ejemplo, hace días se hizo viral un vídeo que mostraba cómo soldados ucranianos derribaban un helicóptero ruso que es casi seguro que tuviera equipos con materiales radiactivos. Así que el peligro de la radiactividad y su expansión se encuentra en muchas partes.



Otro peligro importante con gran capacidad de influir a nivel planetario está relacionado con todos los laboratorios de investigación de patógenos y con los de fabricación de armas químicas. De momento no se ha detectado ninguna utilización de armas químicas en Ucrania, pero es otro gran peligro latente. Desde Rusia se ha informado que en Ucrania hay fábricas de armas químicas, algo que no se ha demostrado, pero sí se sabe que hay laboratorios de salud pública destinados a la investigación para encontrar soluciones médicas a enfermedades peligrosas. Desde la Organización Mundial de la Salud rápidamente se aconsejó que se destruyera cualquier tipo de patógeno peligroso que hubiera en cualquiera de los laboratorios de Ucrania debido a la posibilidad de una liberación accidental si fuera bombardeado, pero esta es otra posibilidad horrible que conlleva este conflicto.

Otro importante interés por Ucrania es que se trata de un país rico en cuanto a reservas de minerales, gas y de producción de alimentos agrícolas, así que este es otro factor muy importante del conflicto porque nadie quiere perder el acceso a toda esa riqueza. De hecho, con las sanciones sobre Rusia y los problemas de suministro desde Ucrania, los precios de la electricidad se han disparado todavía más en todo el mundo y se ha promovido un cierto estado de alarma en cuanto a escasez de productos alimenticios. Esto nos muestra una vez más un mundo globalizado, pero especialmente cuando interesa o preocupa a responsables y personas con poder que se mueven por sus intereses personales. También nos muestra un mundo donde las grandes potencias utilizan el mercado global con total menosprecio por los otros países. Un ejemplo de ello es la posible escasez mundial de trigo y las políticas agrarias de Estados Unidos, donde durante décadas se ha potenciado y dado ayuda a los agricultores para que cultivaran especialmente maíz con la finalidad de convertirlo en etanol, que es un aditivo de la gasolina. De esta forma, Estados Unidos ha ido pasando de ser una potencia agrícola a ser un gran productor de etanol a base de subsidios, y todo ello ha acelerado la dependencia sobre las importaciones de trigo de Rusia y también de Ucrania, que juntos sumarían un tercio de las exportaciones mundiales de trigo. Así que se cultiva para hacer petróleo en lugar de para alimentar, por supuesto que no solo en Estados Unidos, y este es otro factor que también forma parte de la batalla y que muestra la destrucción y abuso de los programas políticos y económicos que también conducen a la guerra.


Quiero acabar con dos temas más relacionados de nuevo con la energía nuclear. Uno es Fukushima, donde el pasado miércoles hubo tres potentes terremotos justo frente a la costa donde está la central nuclear, tal como muestra el mapa superior. Se activó la alerta de tsunami pero por suerte no se llegó a formar ningún tipo de oleaje importante. A principios de este mes de marzo de 2022, Fukushima también ha sido noticia porque se consiguió que robots llegaran al fondo de la vasija de contención del reactor 1, aunque lo que mostraron las imágenes fueron unos cimientos medio descompuestos y mezclados con otros residuos, algo que representa un peligro para la estabilidad de la vasija de contención y del edificio del reactor. Si esta noticia la conectamos con la de los terremotos, ya tenemos otro punto alarmante a tener en cuenta en Fukushima.

Por último quiero hablar del alto poder de destrucción del armamento nuclear. Los expertos explican que en caso de lanzar los grandes misiles nucleares estratégicos, se puede decir que sería realmente la destrucción de la humanidad y que serían totalmente imposibles de detener y provocarían una contaminación radiactiva enorme en todo el planeta. De hecho, hay un término que hace referencia a esto y es: “Destrucción Mutua Asegurada”, que quiere decir que el primer país que lance sus armas nucleares estratégicas ya sabe que está poniendo en marcha también su propia destrucción, porque la respuesta de su adversario sería imposible de detener. Pero actualmente la tecnología de armamento nuclear ha llegado a una capacidad de destrucción grandiosa. Por ejemplo, un submarino nuclear estadounidense de la clase Ohio puede llevar hasta 192 bombas nucleares con una potencia cada una de 30 veces la de la bomba lanzada en Hiroshima. Estados Unidos tiene 14 de estos submarinos, así que todo el armamento nuclear que puede haber en el planeta es alarmante y también inimaginable.
Todo esto está reflejado en la guerra de Ucrania, porque todo lo que se pueda considerar local influye en lo global, en lo planetario, y puede desencadenar situaciones de mayor trascendencia. 






Fuentes:

domingo, 13 de febrero de 2022

EL PELIGRO DE LAS SUPERBACTERIAS

Redactado y publicado por David Arbizu


En 1945, en la ceremonia en la que se le concedió el premio Nobel, Alexander Fleming pronunció estas palabras: "Llegará un día en que cualquier persona pueda comprar la penicilina en las tiendas. Entonces existirá el peligro de que un hombre ignorante pueda fácilmente tomar una dosis insuficiente, y que al exponer a sus microbios a cantidades no letales del fármaco los haga resistentes". En el momento presente podemos afirmar que esa profecía se ha cumplido y que no solo se debe a la facilidad de adquirir fármacos en un tienda o farmacia, sino que se ha llegado desde hace años a un uso excesivo en muchos otros ámbitos, especialmente en el sector de la agricultura y la ganadería, además de en todo el amplio sector de la salud si consideramos las recetas médicas y el abuso generalizado en hospitales e instalaciones enfocadas en la salud humana. Este abuso, que para muchas personas y sectores llega a un nivel extremo de dependencia, representa un gran peligro para la salud humana y también para la salud de toda la biosfera, de todos los seres vivos.

Relacionado con todo esto, ya hace años que se escucha hablar de "superbacterias" para referirse a bacterias y microbios que son resistentes a todos o a la mayoría de los fármacos existentes, algo que se genera porque las bacterias hacen mutaciones como respuesta al uso de fármacos. Muchas organizaciones, científicos y médicos están alertando del gran peligro que representa que los antibióticos dejen de funcionar, y que nos dirigimos hacia un futuro que sería como retroceder en el tiempo perdiendo todo lo que se ha ganado a nivel de salud y expectativas de vida. Algunas enfermedades bacterianas, como la neumonía, la tuberculosis, la gonorrea, la salmonelosis y las enfermedades de transmisión alimentaria, ya se están quedando sin tratamientos eficaces. Esto significa que si no se toman medidas urgentes nos dirigimos hacia un futuro cada vez más próximo sin antibióticos útiles y efectivos, donde una infección o lesión común considerada menor se podrá volver potencialmente mortal, o donde tratamientos como la quimioterapia, administrada a pacientes con cáncer y que provoca la bajada de defensas y la posibilidad de infecciones, potenciará un alto riesgo para la vida del paciente.


Podemos observar que estamos hablando del peligro general para la salud y, como siempre, del peligro para nuestro sistema inmunitario y todo lo que significa. Tal como ha demostrado la pandemia de la Covid-19, la globalización implica la transmisión de enfermedades y favorece las pandemias, y esto también es aplicable a que la resistencia a los antimicrobianos también se vaya extendiendo a nivel global. Además, tal como se ha visto con el virus de la Covid-19, las bacterias y microbios también tienen una forma de actuar con un nivel de inteligencia, acelerando mutaciones e incluso traspasando nuevas capacidades de resistencia a otras bacterias incluso ni que no sean de su misma familia o categoría.

En la década de 1980 se efectuó uno de los primeros descubrimientos de bacterias resistentes a antibióticos, al ver la resistencia de algunas cepas de la bacteria Klebsiella pneumonie a muchos medicamentos hasta entonces efectivos. Entonces se empezó a utilizar otro grupo de antibióticos de última generación para sustituir a los que ya no daban resultados, pero en 1996 las bacterias habían desarrollado capacidades para destruir a esos antibióticos. En el año 2009 se observaron nuevos mecanismos de resistencia y también cómo esa bacteria había transmitido el mecanismo de resistencia a otra bacteria de otra especie, en este caso de la E-coli. Este aumento y expansión de capacidades ha obligado a la utilización de antibióticos más potentes en algunos casos, como la colistina, que altera la membrana celular de la bacteria y la mata, aunque ya exige mucha precaución en su suministro por su elevada toxicidad, pero en el año 2010 ya se comprobó la resistencia de esa cepa de bacterias también a la colistina y en el año 2015 la capacidad de resistencia se había extendido a otras bacterias. En el año 2016 ya hubo un caso de una mujer que murió en Reno, Estados Unidos, debido a una infección incurable provocada por ese tipo de cepa del que he hablado, que en ese momento ya era resistente a los 26 antibióticos diferentes disponibles en Estados Unidos y los hacía inefectivos.

En el año 2016 el Gobierno británico realizó un estudio con la conclusión de que los microbios resistentes a fármacos mataban a 700.000 personas cada año en el planeta, y añadía que en 2050 se podría llegar a 10 millones de muertes. El microbiólogo español Bruno González Zorn alerta de que la Covid-19 ha empeorado la pandemia silenciosa de las superbacterias y ha declarado: "Puede que los 10 millones de muertes ya no ocurran en 2050, sino en 2040 o en 2030".


Entre otros, destacan dos aspectos importantes y a la vez muy negativos de este problema. Uno de ellos tiene que ver con la imagen superior, de una persona tapándose la nariz debido al fuerte olor pestilente del río Isakavagu, en India, y se refiere a la gran contaminación que causan las fábricas de antibióticos con sus vertidos, con sus residuos y legislaciones permisivas en la mayoría de países de todo el mundo. Si además se trata de países como India, referente de países con mínimo control y legislación, la contaminación de vías fluviales, de acuíferos, del suelo y del aire puede llegar a ser catastrófica y totalmente enfermiza provocando la extensión de antibióticos por la biosfera y resistencias y mutaciones de bacterias y microbios. Pero también son noticias países como Croacia, donde la contaminación producida por una fábrica de azitromicina, situada además muy cerca de Zagreb, ha provocado la contaminación del río Sava, que ha quedado ampliamente colonizado por bacterias resistentes a antibióticos. Otro tema relacionado directamente con la industria farmacéutica es que no hay interés ni inversión en desarrollar nuevos antibióticos porque no obtienen suficientes beneficios económicos, pero sí que investigan e invierten en productos contra el cáncer y lo han hecho y siguen haciendo para la vacuna de la Covid-19, especialmente porque esto sí que les interesa económicamente. Esto implica un futuro a corto plazo sin nuevos medicamentos que superen las superbacterias y una dramática situación para la salud a nivel global.

Tal como ya he señalado antes, otro aspecto que tiene que ver con la Covid-19 es el aumento de la utilización de fármacos en la mayoría de hospitales, ya que se ha estado buscando alguno que fuera efectivo. En España, solo entre febrero y marzo de 2020, el uso de la azitromicina aumentó un 400%, y el de la doxiciclina un 517%, y aunque después de ese momento tan extremo se volvió a reducir su utilización, el daño ocasionado a nivel de resistencia bacteriológica ha sido muy impactante. En Chile, por ejemplo, se considera que ya hay niveles de resistencia a los fármacos que no se esperaban detectar hasta el año 2030. Es interesante el dato de que actualmente en los hospitales se registran la mitad de infecciones que en 1990, pero las infecciones actuales son más severas y mortales. A esto se le llama "capitalismo genético" y significa que una bacteria con un índice de resistencia tiene mayor capacidad de subsistir y por lo tanto de seguir adquiriendo más mecanismos de resistencia, volviéndose una potente superbacteria.


La imagen superior muestra el recorrido de una bacteria volviéndose fármaco-resistente y llegando a vegetales, animales y humanos. La imagen también nos alerta de algo que es extremadamente perjudicial y que es el suministro de antibióticos a animales de granja, tanto para que no enfermen como para que crezcan rápidamente. Imaginemos esto si hablamos de epidemias de enfermedades de animales que sean bacteriológicas y puedan expandirse con el traslado de animales de granja y también a través de animales silvestres que de algún modo entran en contacto y se infectan, además de que la infección puede llegar al beber agua de un río o comer otro animal o vegetal. Todo ello entra dentro del peligro que los expertos están anunciando como la posible nueva pandemia, donde las superbacterias podrían ocasionar que fuera mucho peor que la pandemia de la Covid-19 y que, al querer tomar medidas contundentes, la expansión del problema a nivel global provocara que esas medidas fueran totalmente ineficaces. Hay que tener en cuenta que incluso se ha detectado resistencia en las bacterias de los océanos.

En la imagen vemos el inicio del proceso a partir de los antibióticos, que vemos representados en la parte superior central dentro de un hexágono. A partir de ahí, siguiendo a la izquierda se señala que los reciben los animales y que se desarrolla resistencia de las bacterias que llegan a los humanos tanto a través del consumo de los propios animales como a través de vegetales infectados por fertilizantes o regadío.
Si desde la imagen de los antibióticos vamos a la derecha vemos cómo llegan directamente al ser humano al ingerirlos y cómo la persona los propaga sobre las personas más próximas y también si ingresa en un hospital, infectando a otros pacientes que al regresar a sus casas llevan consigo la infección y la expanden.

Algo que también es importante y que ha beneficiado a todo el sector farmacéutico es la falta de información y explicaciones sobre el peligro del abuso de fármacos, permitiendo que las personas se automediquen y que también los médicos los prescriban masivamente, y todo ello impulsa que muchas personas se hagan farmacodependientes, siendo además manipuladas por anuncios y la permisibilidad de que se mantengan en la ignorancia. En España, por ejemplo, hay una gran dependencia de productos farmacéuticos, muchas veces sin una constatación médica real de que la persona lo necesite, y en una encuesta realizada en 2018 se demostró que uno de cada tres encuestados pensaba que los antibióticos curan los resfriados, cuando en realidad los resfriados están provocados por virus, no por bacterias.

Entonces es necesario un cambio urgente del uso de los antibióticos, de la forma de prescribirlos, de ese comportamiento arraigado y muchas veces peligroso y erróneo de buscar siempre la solución rápida en una pastilla. Pero también son necesarias las investigaciones científicas enfocadas en soluciones que no estén solo influenciadas por los beneficios económicos, también es necesario que los gobiernos pongan en marcha planes para concienciar a la población sobre cómo se deben utilizar los fármacos y al mismo tiempo evitar la propagación de enfermedades, y realizar un buen control sobre el sector de la agricultura y la ganadería para detener el uso inadecuado de antibióticos y buscar alternativas saludables. Todo ello, resumido en pocas palabras, sería decir que el ser humano debe actuar desde un nivel de conciencia más elevado, siendo consciente de los resultados negativos que conllevan sus decisiones egocéntricas, unos resultados y respuestas que cada vez llegan con más rapidez y que ya le afectan directamente a él mismo, no solo a otros seres vivos y a la biosfera, de forma que ese comportamiento y actos desde un nivel de conciencia más elevado van a ser fundamentales para la propia subsistencia.






Fuentes:

martes, 1 de febrero de 2022

LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS GENERADOS POR EL SER HUMANO. LA TECNOLOGÍA 5G.

 Redactado y publicado por David Arbizu


Voy a empezar este artículo definiendo algunos conceptos y empezando por el de "campo electromagnético": Un campo electromagnético (CEM) es una combinación de ondas eléctricas y magnéticas producidas por la oscilación o aceleración de cargas eléctricas que se desplazan a la velocidad de la luz y que pueden viajar por el vacío. Otro concepto importante es el de "radicación electromagnética", que es la propagación de energía en forma de ondas electromagnéticas. Muchos dispositivos y aparatos fabricados por el hombre generan campos electromagnéticos. Algunos de los más destacados y conocidos son: las líneas de media y alta tensión, los transformadores eléctricos, los electrodomésticos como neveras, hornos microondas, secadores de pelo, radios y televisores, las pantallas de ordenador, los dispositivos antirrobo y de seguridad, los teléfonos inalámbricos, los teléfonos móviles, las antenas de telefonía móvil y dispositivos como el Wi-Fi o el Bluetooth.

El avance continúo a nivel tecnológico que hace el ser humano provoca la creación de dispositivos enfocados en ofrecernos diversos servicios, en diversos ámbitos, para mejorar nuestra vida, o al menos esto sería lo que se esperaría si al mismo tiempo habláramos de un ser humano desarrollando esa tecnología con un mayor nivel de conciencia del que actualmente tiene, porque la tecnología no debería conllevar efectos secundarios nefastos para la salud de ningún ser vivo ni de la biosfera. Desgraciadamente, una parte importante de esa tecnología responde al capitalismo y a la economía de mercado, donde es más importante ofrecer cosas y toda la motivación y manipulación para querer tenerlas que no buscar la sanación, la elevación y la reparación de lo dañado, el reequilibrio y la armonía planetaria.

Observando todo el constante crecimiento de las tecnologías, es fácil concluir que los campos electromagnéticos de los dispositivos, sean los que sean pero especialmente todos los que están relacionados con la telefonía y las conexiones de Internet, son cada vez más potentes y que en lugares donde hay mayor aglomeración de habitantes, como las grandes ciudades, sus efectos biológicos sobre los seres que allí viven se van multiplicando sin cesar.


Cuando nos exponemos a un campo electromagnético, una parte de la radiación es reflejada, otra parte nos atraviesa y otra parte la absorbemos. Todas estas respuestas al contacto con un campo electromagnético provocan alteraciones, y como siempre sucede encontramos expertos que afirman rotundamente que no son nocivas y otros que dicen rotundamente lo contrario, y en todos los casos, todos se basan en enormes estudios y pruebas indiscutibles. Relacionado con esto, en el año 2006 la Organización Mundial de la Salud publicó un artículo científico titulado “Los campos electromagnéticos y la salud pública: estaciones de base y tecnologías inalámbricas”, donde se analizaban los posibles daños relacionados con las tecnologías inalámbricas. Dicho documento concluía que “teniendo en cuenta los muy bajos niveles de exposición y los resultados de investigaciones reunidos hasta el momento, no hay ninguna prueba científica convincente de que las débiles señales de radiofrecuencia procedentes de las estaciones de base y de las redes inalámbricas tengan efectos adversos en la salud”. También desde la Organización Mundial de la Salud, cuando se empezó a prever la implementación de la tecnología 5G, se señalaba que “dado que la tecnología 5G se encuentra en una etapa temprana de implementación, los estudios sobre la exposición a los campos de radiofrecuencia aún están bajo investigación”, y añadían que “después de muchas investigaciones no se había detectado ningún efecto adverso para la salud relacionado causalmente con la exposición a tecnologías inalámbricas”, pero también señalaban que se estaban realizando más investigaciones y que en el año 2022 se publicaría una evaluación sobre los posibles riesgos para la salud. Así que podemos ver claramente que se ha implementado la tecnología 5G en muchas partes del mundo mientras la propia Organización Mundial de la Salud dice que darán a conocer los posibles riesgos después, cuando el planeta ya esté lleno de la red 5G.

Lo que es indiscutible es que la radiación de radiofrecuencia 5G utiliza una combinación de tres tipos de radiación, que van desde ondas de radio de energía relativamente baja hasta radiación de microondas con mucha más energía y ondas milimétricas que también son de energía más potente. El peligro de la tecnología 5G reside justamente en el uso de las frecuencias que son extraordinariamente altas. Las frecuencias 4G alcanzan los 6 GHz, pero las frecuencias 5G provocan una exposición a señales pulsadas en el rango de 30 GHz a 100 GHz. Antes del desarrollo e implementación de la tecnología 5G, ningún ser vivo de este planeta, humano o no, había estado expuesto a frecuencias tan altas durante largos períodos de tiempo. Además, nuestros ojos y nuestros conductos sudoríparos actúan como antenas para la absorción de las ondas 5G de mayor frecuencia.

Debido a que las distancias que pueden recorrer estas ondas de alta energía son relativamente cortas, se requiere que haya más transmisores y que estén más cerca de los lugares donde tengan que llegar esas ondas. Dicho de otro modo, en una zona habitada la implementación completa de la red 5G agregará el equivalente a una torre celular por cada 2 a 10 casas. De todas formas, muchos estudios realizados con la red 3G o la 4G ya advierten de efectos muy perjudiciales para la salud, especialmente debido al contacto con los teléfonos móviles. Por ejemplo, un estudio llamado Cerenat constata que el uso del móvil, incluso 30 minutos al día, duplica o triplica el riesgo de padecer un tumor cerebral. Quizás el estudio que ha tenido más repercusión durante el año pasado, 2021, ha sido el realizado por el Programa Nacional de Toxicología del Instituto Nacional para la Salud y la Seguridad Ambiental de Estados Unidos. La parte negativa del estudio es que se hizo sobre ratones de laboratorio, pero ha demostrado indiscutiblemente el efecto cancerígeno de las emisiones de los teléfonos móviles. En este estudio se demuestra la relación entre una exposición elevada y la aparición de tumores malignos en el corazón, así como la muy posible relación con la aparición de tumores malignos cerebrales y de cáncer en las glándulas adrenales.

Otro concepto importante para poder hablar de estas tecnologías y de los campos electromagnéticos es el del "espectro electromagnético". El espectro electromagnético es el conjunto de radiaciones electromagnéticas que existen en el universo. Las diversas propiedades de las radiaciones, como la longitud de onda, la frecuencia y la energía, sirven para calificarlas y dividirlas en regiones diferentes, que al mismo tiempo estarán reflejando su utilidad basándose en los diversos tipos de transmisión en el espacio que faciliten. Estas radiaciones, estas transmisiones, son el fundamento de las telecomunicaciones, las emisiones de radio y televisión, los servicios de seguridad y emergencia junto con todo lo relacionado con ejército y defensa, la navegación aérea, los servicios de meteorología y todas las posibilidades que obtenemos gracias al Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés), además de muchas otras cosas y dispositivos.


En la imagen superior podemos ver las diferentes ondas y también las potencias correspondientes a diversos dispositivos. En color naranja se muestra el rango de radiofrecuencia donde se mueven los televisores, teléfonos y todas las antenas necesarias junto con la tecnología de los satélites. 


En esta imagen se observa el espectro del 5G como el nuevo espectro, en el lado derecho, y se observa cómo hay menos longitud de onda y, por lo tanto, ondas más seguidas y acumuladas además de un gran aumento en el número de células que se traduce en antenas receptoras y emisoras. Este rango se llama “banda mmWave” y se refiere a estas ondas milimétricas en altas frecuencias que permiten alcanzar altas velocidades de transmisión.

Otro concepto importante al hablar del espectro electromagnético y de los campos electromagnéticos es la división entre radiación ionizante y radiación no ionizante, algo que se puede observar en la imagen titulada "The Electromagentic Spectrum". La diferencia entre una y otra se basa en la energía que transporta la onda, y concretamente al hecho de si esta energía es suficiente o no como para producir la ruptura de enlaces químicos. Se considera que las radiaciones no ionizantes, como las que se utilizan en telefonía móvil y otros sistemas de comunicación, no tienen energía suficiente como para romper los enlaces entre las células, y que por esta razón es muy difícil que puedan provocar efectos irreversibles sobre la salud. Por otro lado, vemos que la radiación ionizante puede llegar desde la exposición a rayos X, rayos ultravioleta y rayos gamma, y que tiene un mayor nivel de peligro si llega desde fuentes radioactivas, que normalmente estarían directamente relacionadas con la energía nuclear. La radiación ionizante puede provocar la ruptura de los enlaces de las células, afectar el ADN y todas las programaciones y cadenas genéticas, y generar problemas muy peligrosos en muchos niveles de nuestra salud.

Los campos electromagnéticos generados por dispositivos fabricados por humanos siempre han provocado alteraciones en la salud, y también es cierto que hay personas más vulnerables o sensibles que otras a ese electromagnetismo. Por ejemplo, hay personas que no pueden cocinar con placas de inducción porque las enferma. En general, está ampliamente reconocido que los campos electromagnéticos pueden causar trastornos neurológicos, como irritabilidad, cefaleas, trastornos del ciclo sueño, alteraciones sensoriales y depresión. También pueden causar trastornos cardiovasculares, como alteraciones del ritmo cardíaco e hipertensión arterial; trastornos reproductivos, como alteraciones del ciclo menstrual, infertilidad y abortos; trastornos por tumores, principalmente leucemias y tumores cerebrales; trastornos dermatológicos, como alergias; trastornos endocrinos, como alteraciones de hormonas tiroideas, y trastornos inmunológicos, pudiendo alterar completamente nuestro sistema inmunitario.

Algo que también es importante saber al enfocarse en los efectos sobre la salud, es que existen dos tipos de efectos: los efectos inmediatos o agudos, que rápidamente se pueden detectar y calificar, y los efectos a largo plazo, que pueden tardar más tiempo en detectarse con claridad. Esto ayuda a que sea más difícil demostrar algunos efectos que tardan mucho en mostrarse como enfermedad aunque hayan empezado mucho tiempo atrás, desde muchas recepciones de radiofrecuencias atrás, y ayuda a la controversia y a que las personas, organizaciones, entidades y empresas interesadas en que se crea que estas radiofrecuencias no son perjudiciales se salgan con la suya.

Por ejemplo, un cáncer sigue un proceso de desarrollo que se puede dividir en tres etapas. En la primera empiezan a surgir células modificadas, y se considera la etapa de inducción; en la segunda etapa las células modificadas no llegan a alterarse, y por eso se llama período de latencia; y en la tercera etapa, que expresa la promoción del cáncer, esas células se multiplican y se dispersan, llegando a la manifestación determinante de la enfermedad. Lo que sucede es que, en el caso de los tumores sólidos, el período de latencia puede ser bastante largo, de 15 a 30 años, y esto implica que los estudios epidemiológicos duren mucho tiempo. Todo esto ayuda a que, a pesar de que muchos estudios relacionan el impacto de los campos electromagnéticos con la formación de tumores malignos, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer no llegue a esta conclusión determinante y clasifique los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como "posibles carcinogénicos".

Curiosamente, la palabra "latencia", que se define como "Tiempo que transcurre entre un estímulo y la respuesta que produce", también se aplica considerando el tiempo que tardan los dispositivos para responderse mutuamente a través de la red inalámbrica. Las redes 3G tienen un tiempo de respuesta de 100 milisegundos, el de las redes 4G es de unos 30 milisegundos y el tiempo de respuesta de la 5G puede ser tan corto como 1 milisegundo, algo que prácticamente es instantáneo. Para ello, la red 5G tiene que utilizar antenas masivas, con múltiples entradas y múltiples salidas, con la tecnología que permita múltiples conexiones para enviar y recibir más datos simultáneamente. Todo esto significa que más personas pueden conectarse simultáneamente a la red manteniendo un alto rendimiento. Así que para el usuario representa una mejora notable del servicio y todas sus posibilidades, pero para que sean capaces de captar ese tipo de ondas, los teléfonos móviles y dispositivos de las personas conectadas a la 5G también tienen que tener antenas incorporadas en el dispositivo con la misma tecnología. 


Otro término muy actual relacionado con la 5G y la mayor velocidad de transmisión y procesamiento de datos es “Internet de las cosas”, que significa que los aparatos electrónicos están conectados entre sí y se harán realidad nuevos servicios como el coche autónomo, la realidad virtual, la automatización industrial e incluso niveles de robótica e inteligencia artificial mucho más complejos y decisivos en nuestra vida diaria. Todo esto conduce a un futuro que va a ir forzándonos a conectar y convivir con esos niveles de tecnología y con todos los efectos de campos electromagnéticos de radio frecuencia, y ese futuro, obviamente, también va a repercutir sobre la salud de todos los seres vivos del planeta, tanto del mundo animal como del vegetal.

También veremos cómo aumentan las enfermedades por hipersensibilidad electromagnética mientras, si no hay cambios, tanto los gobiernos como las organizaciones y empresas interesadas en establecer las nuevas tecnologías van a ir manipulando creencias, conocimientos y deseos de materialismo para que la propia demanda justifique que todo se implemente. De hecho, actualmente la Unión Europea ya ha respondido a las demandas presentadas denunciando los perjuicios de la red 5G, y lo ha hecho expresando que cada uno de los estados miembros debe considerar sus medidas de protección al público de la radiación electromagnética dañina.

Por otro lado, muchas organizaciones y entidades diversas advierten sobre toda la manipulación que se está haciendo sobre las personas, especialmente sobre los jóvenes que viven enganchados en sus pantallas. Especialmente en Europa, se está pidiendo que se use la financiación comunitaria para poner en marcha campañas generales de sensibilización de los jóvenes en materia de buenas prácticas en el uso del teléfono móvil como, por ejemplo, realizar llamadas cortas, apagar los teléfonos cuando no se utilicen y reducir el tiempo diario de uso, utilizar dispositivos de manos libres y usar el teléfono móvil sólo en zonas con buena cobertura. A nivel global, también se pide a la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP) y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se muestren más transparentes y abiertas al diálogo con todas las partes interesadas a la hora de fijar normas.

En general, la población no es consciente de los efectos nocivos de estas radiofrecuencias y ondas electromagnéticas, ni del peligro de la proximidad de antenas y dispositivos emisores. Un ejemplo de dispositivos que está llegando a muchos hogares y calles de muchas zonas habitadas son los lectores automáticos del consumo de electricidad de las viviendas, y estos dispositivos envían ondas omnidireccionalmente, al igual que la mayoría, de manera que siempre van a estar impactándonos. Todo ello favorece que nos podamos debilitar en varios aspectos, ya sea por separado o a la vez, y también afecta a todos nuestros sistemas, debilitando también nuestro sistema inmunitario, y ya estamos viendo, tal como nos muestra la pandemia del Covid-19, la importancia de mantener un buen estado de salud y un sistema inmunitario fuerte.







martes, 25 de enero de 2022

AUMENTAN LOS BROTES DE GRIPE AVIAR

Redactado y publicado por David Arbizu


A finales de diciembre saltó la noticia que alertaba de un potente brote de gripe aviar en Israel, focalizado principalmente en el valle Hula, donde se encuentra el lago Hula. Este brote es de la variante H5N1 de la gripe aviar. El virus H5N1 se detectó por primera vez en 1996 en gansos de China, y en humanos en 1997, durante un brote en aves de corral en Hong Kong. En los años siguientes, se ha encontrado en muchos países del mundo. En Israel apareció por primera vez en marzo de 2006, y desde entonces ha habido brotes casi todos los años.


El brote actual se detectó por primera vez en granjas avícolas israelíes durante el mes de noviembre, pero los primeros signos que mostraron que se iba a afrontar un problema muy grave se detectaron a mediados de diciembre, cuando se empezaron a encontrar muchas grullas comunes muertas en la zona del lago, y a finales de diciembre ya se habían encontrado más de 5.000 grullas muertas y el número ha ido creciendo y superando el de 8.000, mientras las autoridades israelíes advierten que el brote actual es diferente debido a la alta tasa de mortalidad masiva entre las aves infectadas y que hasta ahora este es el mayor caso de gripe aviar en grullas a nivel mundial. La ministra de Protección del Medio Ambiente de Israel, Tamar Zandberg, también declaró que este brote de gripe aviar H5N1 es el "peor golpe a la fauna" de la historia de Israel y que el alcance total de sus daños "aún no está claro".


En el mapa se observa la situación del valle Hula, que es una zona importante de llegada de muchas aves migratorias, y especialmente de grullas que llegan desde Rusia, Ucrania y Escandinavia para pasar el invierno y esperar a la primavera para regresar a latitudes más frías. Su situación tan próxima a la frontera con el Líbano ha provocado que en el sur de este país hayan extremado las precauciones para evitar cualquier contagio en sus granjas, ya que el virus puede transmitirse por el aire o a través de las aves migratorias o incluso de los animales salvajes que habitualmente cruzan su frontera con Israel. De momento se sabe que, a 20 de enero, no se había detectado ningún caso en el Líbano.

Los últimos informes indican que está disminuyendo la muerte de grullas, pero se han encontrado aves infectadas en otras zonas naturales de Israel. También se han detectado aves de rapiña infectadas que comparten espacios de alimentación y descanso con otras aves y que además se ha visto que se alimentan de aves muertas e infectadas. En este sentido, preocupa que la gripe aviar pueda afectar especialmente a las águilas del valle de Hula y otros valles donde se concentran las grullas, ya que las águilas son carroñeras. El valle de Hula es un buen lugar donde invernar para muchas aves, especialmente para las águilas moteadas mayores y las águilas imperiales orientales, que son especies amenazadas a nivel mundial, y también para las águilas de cola blanca, que están en peligro de extinción en Israel.

Obviamente, donde la enfermedad se propaga con más fuerza y rapidez es en las granjas avícolas. De hecho, las condiciones de hacinamiento de la cría intensiva de aves de corral son las que provocan que algunas variantes hayan llegado a ser tan mortales e infecciosas, y que a partir de esos puntos de infección se puedan extender a especies silvestres que además se convierten en propagadoras de la enfermedad debido a sus movimientos y migraciones. Y esto siempre acaba significando el sacrificio de miles o incluso millones de aves de corral. En Israel ya se han sacrificado más de un millón de pavos, patos y gallinas de granja, todo ello mientras las autoridades aseguran que las aves de corral y los huevos son seguros para el consumo si se cocinan adecuadamente.


Al igual que sucede con los virus de la gripe humana, y tal como también estamos comprobando con la pandemia del Covid-19, hay muchas cepas de la gripe aviar y algunas son más mortales que otras. La variante H5N1 está siendo especialmente agresiva esta temporada, y se ha extendido por toda Europa. A finales de diciembre ya se informaba de 27 países europeos afectados por el brote, y que el Reino Unido estaba experimentando el mayor brote de gripe aviar de su historia, algo que había provocado el sacrificio de más de 500.000 aves de corral y otras aves domesticadas. Al mismo tiempo, también se han ido encontrando muchas aves silvestres muertas por la gripe aviar, destacando la muerte de más de 4.000 gansos de la especie barnacla en Escocia y también de entre el 15 y el 20% de los gansos que habitan el archipiélago de Svalbard, en Noruega, y que están representados en la imagen superior. Justo antes de la publicación de este artículo se notificaba la detección de un brote muy contagioso en los Países Bajos, donde ya se iba a poner en marcha el sacrificio de cientos de miles de pollos. En España ya se han encontrado aves silvestres infectadas y también aves de corral en granjas de Lérida, Ávila, Segovia y Palencia.

De momento ninguna variante de la gripe aviar ha provocado infecciones preocupantes en humanos. La primera que se detectó fue en 1997 durante un brote de aves de corral en Hong Kong. A nivel mundial, desde enero de 2003 hasta el 30 de diciembre de 2021, se han notificado 863 casos de infección humana en 18 países. De estos, 456 acabaron con la muerte de la persona infectada fatales. A pesar de ello y hablando de la variante H5N1, la Organización Mundial de la Salud considera que el riesgo pandémico general asociado a H5N1 no ha cambiado significativamente en comparación con años anteriores y sigue siendo muy bajo. Respecto a este brote actual, a principios de enero se infectó una persona en el Reino Unido, una persona que tuvo mucho contacto con aves infectadas en sus instalaciones. Se ha hecho un gran seguimiento de las personas que habían contactado con la infectada y no ha habido ninguna propagación y el infectado se encuentra bien y en autoaislamiento.

De todas formas, al igual que sucede con el Covid-19, no se sabe con certeza por qué un brote puede ser más virulento o infeccioso que otro. De hecho, la variante H5 de la gripe aviar ya tiene varios subtipos, como mínimo desde el H5N1 al H5N8, y se considera que todos están circulando por todo el mundo a través de las aves tanto silvestres como de corral. En Estados Unidos no se había detectado ninguna infección en aves de la variante H5 desde el año 2016, pero el pasado 18 de enero se informaba de la detección de algunas aves infectadas en los estados de Carolina del Norte y Carolina del Sur. También se han detectado infecciones en humanos desde varios subtipos, aparte del H5N5, y actualmente los expertos están preocupados por el subtipo H5N6, que parece haber cambiado y ahora ser más infeccioso para los humanos. También existe preocupación por la enorme cantidad de variantes y subtipos, algo que a nivel epidemiológico eleva mucho el riesgo y representa una mayor posibilidad de que cualquier variante pueda mutar o incluso crear vínculos con un virus de la gripe humana, porque si esto sucediera empezaría a transmitirse masivamente entre humanos generando un gravísimo problema de salud mundial.


Lo que sí que está claro es que la interacción del hombre y su abuso sobre la naturaleza, junto con toda la contaminación con la que está devastando el planeta, van a empeorar situaciones como esta. La imagen superior hace referencia a todo el daño que también causa la agricultura y todas las medidas que toma el ser humano para proteger sus intereses. En Israel, por ejemplo, se puso en marcha un programa para echar maíz a las grullas con el fin de evitar que se comieran las cosechas, pero eso provocó altas concentraciones de aves en zonas concretas y ayudó a la transmisión y expansión de la enfermedad. También las actividades de caza significan una interacción negativa del hombre y los animales, no solo por el asesinato sino porque los cazadores pueden propagar la enfermedad al llevar el virus en sus zapatos, en los neumáticos de sus coches o a través de los perros que utilizan para recoger las aves que cazan. Además, al cazar provocan la huida de otras aves, que vuelan hacia otros lugares y propagan el virus. Por estos motivos en Israel se ha cancelado el último mes de su temporada de caza.

Algunos expertos advierten de esta clara posibilidad de expansión de infecciones y enfermedades zoonóticas, y que se tienen que tomar otras medidas e implementar soluciones con antelación para no acabar con esos enormes sacrificios de aves de corral, que ahora ya están provocando que muchos agricultores y ganaderos exijan que también se sacrifiquen las aves silvestres al culpabilizarlas de estos problemas. Por esta razón, muchas organizaciones protectoras de la vida animal y de las aves silvestres están monitoreando las situaciones que van emergiendo y exigiendo normativas y zonas de protección y refugio para especies que puedan llegar a ser diezmadas por la falta de conciencia del ser humano. Además, con el calentamiento global, muchas especies de aves pueden variar sus migraciones llegando a más lugares o también moviéndose y deteniéndose en más puntos que adquieren características que ahora les son apropiadas y antes no lo eran.